jueves, 4 de julio de 2024

Libélula

Desde la quietud del escaparate,

miradas libidinosas

la atraparon en garrar hirientes

de apetitos voraces.

No quiso más ser mercancía del pecado.

Recreó, en ágil acrobacia,

el vuelo de las mariposas

y bailó el vals de las libélulas.

La veo cómo ondula su cuerpo.

Sus cabellos volátiles

resplandecen mis deseos.

Sus labios susurran,

me envuelve en sus alas y

allá vamos, rumbo al arco iris.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me gustaría conocer sus opiniones, percepciones y comentarios de las páginas de mi blog.